Artículo de opinión: La falta de imparcialidad en el caso de Oleguer Serra

En el sistema judicial, la imparcialidad es uno de los pilares fundamentales de la justicia. Los ciudadanos confían en que los jueces actúen de forma objetiva y justa, sin dejarse influenciar por intereses personales o políticos. Sin embargo, la reciente actuación del juez instructor, Manuel García Castellón, en el caso de Oleguer Serra ha puesto en entredicho esta premisa.

Serra, uno de los investigados por su presunta participación en los disturbios posteriores a la sentencia del ‘procés’, ha solicitado en dos ocasiones que el juez se aparte del caso. En su primera solicitud, el juez rechazó el intento de recusación argumentando que no cumplía con los requisitos formales. Sin embargo, la defensa de Serra ha presentado un recurso ante la Sala de lo Penal, argumentando que la inadmisión del trámite de recusación es nula de pleno derecho.

La defensa de Serra sostiene que el juez ha infringido las reglas del procedimiento de recusación y ha generado gran indefensión al investigado. Además, acusa al magistrado de tratar de confundir dos cuestiones distintas: el día de inicio del plazo para interponer la recusación y el día en que el procesado tuvo la oportunidad procesal para hacerlo.

Es preocupante que un juez, encargado de velar por la justicia y la imparcialidad, pueda llegar a infringir las reglas del procedimiento y generar indefensión a un investigado. La función de un juez instructor es garantizar que se cumplan los principios fundamentales del proceso penal, entre ellos, el derecho a la defensa.

Resulta inaceptable que el magistrado haya decidido inadmitir la recusación sin competencia para hacerlo y aplicando indebidamente los preceptos que regulan las causas de admisión. Esta actuación demuestra una falta de imparcialidad y un claro abuso de poder por parte del juez.

La imparcialidad es esencial en un sistema judicial democrático y garantiza que los ciudadanos tengan confianza en la justicia. Cuando un juez no actúa de forma imparcial, se pone en juego la credibilidad del sistema judicial en su conjunto.

Esperamos que la Sala de lo Penal revise cuidadosamente el recurso presentado por la defensa de Serra y tome medidas para garantizar la imparcialidad en este caso. La justicia debe prevalecer sobre cualquier interés personal o político, y los ciudadanos tienen derecho a un juicio justo y equitativo.

En conclusión, la actuación del juez instructor en el caso de Oleguer Serra ha levantado serias dudas sobre su imparcialidad. Es fundamental que el sistema judicial actúe con transparencia y garantice la igualdad de condiciones para todas las partes involucradas. Solo así se podrá restaurar la confianza de los ciudadanos en la justicia.