El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha celebrado recientemente dos sentencias que respaldan las nuevas reglas del trasvase y que rechazan los recursos presentados por la Región de Murcia y la Comunidad Valenciana. Según García-Page, estas sentencias demuestran que la región tiene derecho al agua y que las reglas de explotación son injustas.

Si bien es positivo que se reconozca el derecho al agua de Castilla-La Mancha, resulta preocupante que el presidente tenga que recurrir al Tribunal Supremo para obtenerla. García-Page ha calificado como «humillante» tener que acudir a los tribunales en lugar de recibir el agua de los técnicos de la Confederación.

Es importante destacar que durante la legislatura del Partido Popular, Castilla-La Mancha no presentó ningún recurso y se daba la razón al Levante. Sin embargo, ahora, con el actual gobierno, se están ganando sentencias favorables. Aunque esto es positivo, es fundamental no bajar la guardia y seguir luchando por los derechos hídricos de la región.

El consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, también ha valorado estas sentencias y ha destacado que la modificación de las reglas del trasvase ha permitido ahorrar 66 hectómetros cúbicos de agua del río Tajo, que se han utilizado para generar desarrollo en Castilla-La Mancha.

Si bien es cierto que se ha reducido la cantidad de agua trasvasada, es importante tener en cuenta que todavía se sigue enviando una cantidad considerable de agua al Levante. Sería necesario evaluar si estas derivaciones son realmente necesarias y justas, considerando el impacto que tienen en la disponibilidad de agua en Castilla-La Mancha.

En conclusión, si bien es positivo que se reconozca el derecho al agua de Castilla-La Mancha, es preocupante que esto tenga que lograrse a través de recursos judiciales. Es necesario seguir luchando por los derechos hídricos de la región y evaluar la necesidad y justicia de las derivaciones de agua al Levante.