Los nuevos cambios en las leyes hipotecarias

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La situación actual ha hecho que las entidades financieras busquen medidas para facilitar que se pueda acceder a los créditos. Sin embargo, al mismo tiempo han establecido mecanismos que les permitan garantizar, a un grado razonable, recuperar la cantidad invertida a través del préstamo. En este contexto, surge la importancia de revisar los nuevos cambios de las leyes hipotecarias aplicables para el 2022. Con esta idea en mente, a continuación veremos los pormenores al respecto.

Solvencia del solicitante

En primer lugar, la política hipotecaria no ha cambiado con respecto a la solvencia del solicitante. Esto significa que el historial crediticio del cliente es importante para los bancos, pues les permite definir claramente el tipo de crédito que deberían autorizar. Sin embargo, tomando en cuenta que los intereses generados por el préstamo hipotecario se mantendrán bajos, es posible que más personas puedan acceder a estos recursos financieros.

Aún así, es fundamental proporcionar por lo menos una garantía de entre las siguientes a los bancos: aportar ahorros, hipotecar un segundo inmueble o contar con un aval. Esto es fundamental, pues en caso de no contar con alguna de estas garantías no habrá ninguna posibilidad de obtener el crédito. Se vuelve aún más necesario contar con dichas garantías en el caso de los clientes que la banca podría considerar de riesgo. 

Un ejemplo del punto anterior lo encontramos en los autónomos y en los empleados con contrato fijo. Esto es así porque, de acuerdo a la visión de las entidades financieras, no existe una garantía real de que puedan percibir ingresos en el largo plazo para solventar el préstamo. Sin embargo, en el caso de quienes sí tienen un contrato fijo, también podría considerarse un préstamo de riesgo si la entidad prestataria deberá cubrir más del 80% del coste del inmueble. Con esta idea en mente, podemos afirmar que el primer aspecto que debemos definir claramente es el tipo de hipoteca que podemos permitirnos.

Capacidad de pago

Este aspecto no se refiere en sí al salario percibido por el solicitante. Más bien, se tiene en cuenta como un factor determinante la cantidad económica que se requiere financiar. Con esto en mente, las entidades financieras pueden determinar si podrás pagar en tiempo y forma el préstamo. Para esto habitualmente siguen las recomendaciones del Banco de España, indicando que el pago máximo que podría permitirse una persona debe ser menor al 35% de su nómina laboral. Algo que puede aumentar tu capacidad de pago al solicitar un crédito hipotecario es que haya más de un titular de la deuda. Por eso, si dos personas perciben un salario, lo ideal es que entre ambas soliciten el préstamo.

Ahora bien, el hecho que haya dos titulares de la deuda no significa que en automático se podrá acceder a un préstamo hipotecario mayor. Esto es así porque la mayoría de las veces las entidades financieras requerirán que los solicitantes cubran con sus ahorros al menos el 20% del valor real del inmueble. Adicionalmente, deberán ser capaces de cubrir los gastos relacionados con el proceso de compraventa.

Por último, si tienes algunas deudas adicionales es importante que manténgase un buen historial crediticio. En caso que la actual entidad financiera te catalogue como un cliente moroso, será menos probable que puedas acceder a un crédito hipotecario. Por eso, la recomendación habitual es que realices tus pagos en tiempo y forma.
Como puedes notar, la compra de inmobiliario es un proceso accesible para una gran cantidad de personas. Los mecanismos actuales también permiten que los clientes se vean envueltos en deudas que lastimarían gravemente su salud financiera.

Redacción

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