Artículo de opinión: Nombramiento de Mónica Escobedo como directora general de Seguridad y Protección Ciudadana en Cantabria

El reciente nombramiento de Mónica Escobedo como directora general de Seguridad y Protección Ciudadana en Cantabria ha generado cierta controversia y merece ser analizado críticamente. Aunque Escobedo cuenta con una amplia trayectoria en la administración pública y ha ocupado diversos cargos en la estructura gubernamental, su designación resulta cuestionable.

En primer lugar, es importante destacar que el nombramiento de Escobedo se produce tras la dimisión de Héctor Moreno por motivos de salud. Si bien es comprensible que el puesto deba ser ocupado por alguien, resulta llamativo que Escobedo sea ascendida directamente desde su posición de subdirectora en el mismo ámbito. Esta decisión plantea interrogantes sobre el proceso de selección y si se han tenido en cuenta otros perfiles más adecuados para el cargo.

Además, cabe señalar que Escobedo ha estado en su cargo como subdirectora durante el mandato del Gobierno anterior (PRC-PSOE) y ha sido mantenido por el nuevo Ejecutivo. Esta continuidad en el puesto puede generar dudas sobre la independencia y la imparcialidad de su gestión, ya que podría estar influenciada por los intereses políticos y las directrices de los partidos gobernantes.

Si bien se reconoce la experiencia y formación de Escobedo, con una licenciatura en Derecho y una amplia trayectoria en la administración pública, es importante evaluar si estos antecedentes son suficientes para asumir el cargo de directora general de Seguridad y Protección Ciudadana. La seguridad y protección ciudadana son áreas sensibles y de gran importancia para la sociedad, por lo que es necesario contar con un perfil sólido y especializado en la materia.

Por otro lado, es relevante mencionar que el nombramiento de Escobedo ha sido anunciado por la consejera de Presidencia, Justicia, Seguridad y Simplificación Administrativa, Isabel Urrutia, durante una visita a la sede del 112. Esta circunstancia plantea la pregunta de si el nombramiento de Escobedo ha sido influenciado por cuestiones políticas y si se ha realizado una evaluación exhaustiva de los candidatos, o si simplemente se ha optado por una decisión rápida y sin un análisis detallado.

En conclusión, el nombramiento de Mónica Escobedo como directora general de Seguridad y Protección Ciudadana en Cantabria genera dudas y plantea interrogantes sobre el proceso de selección y la idoneidad del perfil elegido. Es necesario que los cargos de responsabilidad en áreas sensibles como la seguridad ciudadana sean asignados a profesionales con experiencia y conocimientos especializados en la materia, y que estos nombramientos se realicen de manera transparente y sin influencias políticas.