El reciente llamado del Gobierno de Marruecos a los países de la Unión Europea (UE) y a todos sus «aparatos» para que mantengan los acuerdos con Marruecos frente a posibles «chantajes» y «maniobras políticas» es un claro intento de presionar a la UE y desviar la atención de los verdaderos problemas legales y éticos que se plantean en relación con los acuerdos de pesca sostenible con Marruecos.

La Abogada General de la UE ha propuesto la anulación de la decisión del Consejo por la que se celebra el acuerdo de asociación para la pesca sostenible con Marruecos, argumentando que vulnera el principio de autodeterminación del territorio del Sáhara Occidental. Esta propuesta es un paso importante en defensa de los derechos del pueblo saharaui, que ha sido sistemáticamente ignorado en los acuerdos con Marruecos.

Es importante recordar que el Sáhara Occidental es un territorio no autónomo pendiente de descolonización, según las Naciones Unidas, y que Marruecos lo ocupa ilegalmente desde 1975. La comunidad internacional ha reconocido repetidamente el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, y la UE no puede ignorar este principio fundamental en sus acuerdos con Marruecos.

Es preocupante que el Gobierno de Marruecos intente deslegitimar los procedimientos legales abiertos ante la Justicia europea, argumentando que no es «parte» de estas disputas. Marruecos ha sido parte de los acuerdos y está directamente involucrado en la explotación de los recursos naturales del Sáhara Occidental. Por lo tanto, es evidente que Marruecos tiene una responsabilidad en esta situación y debe asumirla.

Además, es contradictorio que la misma Abogada General indique que el Tribunal General incurrió en un error al anular la decisión por la que se aprueba un acuerdo arancelario preferencial con Marruecos relativo al territorio del Sáhara Occidental. Esta contradicción demuestra la complejidad y la falta de claridad en la posición de la UE en relación con el Sáhara Occidental.

En cualquier caso, es importante recordar que lo que se ha conocido hasta ahora no representa ninguna decisión final, como ha subrayado el portavoz del Gobierno marroquí. Sin embargo, es necesario que la UE y todos los países involucrados en estos acuerdos actúen de manera responsable y tomen en cuenta los principios legales y éticos que están en juego.

Es fundamental que la UE defienda los derechos del pueblo saharaui y garantice que sus acuerdos comerciales no contribuyan a la ocupación ilegal del Sáhara Occidental por parte de Marruecos. La justicia y el respeto a los derechos humanos deben ser los principios rectores en la toma de decisiones en este caso.

En conclusión, el llamado del Gobierno de Marruecos a la UE y a todos sus «aparatos» para que mantengan los acuerdos con Marruecos es un intento de desviar la atención de los problemas legales y éticos que se plantean en relación con el Sáhara Occidental. Es fundamental que la UE defienda los derechos del pueblo saharaui y tome decisiones basadas en la justicia y el respeto a los derechos humanos.