Las disputas entre padres divorciados sobre los hijos se enfocan en el ámbito escolar, actividades extracurriculares y apoyo psicológico.

El sistema legal en España se enfrenta a numerosos desafíos en relación con los desacuerdos entre padres divorciados en el ejercicio de la patria potestad sobre sus hijos. Según el quinto observatorio del Derecho de Familia presentado por la Asociación Española de Abogados de Familia (AEAFA), los desacuerdos más comunes se refieren a la elección del centro escolar, los gastos extraordinarios derivados de las actividades extraescolares y los tratamientos psicológicos.

Es preocupante que estos desacuerdos tengan que resolverse a través de un Expediente de Jurisdicción Voluntaria (EJV), que requiere la intervención de un juez o de un letrado de la Administración de Justicia (LAJ). Esto plantea un problema tanto en términos de eficiencia como de carga de trabajo para el sistema judicial. En muchos casos, estos desacuerdos podrían resolverse de manera más rápida y efectiva si los padres pudieran llegar a un acuerdo por sí mismos.

La vicepresidenta de AEAFA, Beatriz de Pablo, destaca que en muchas ocasiones uno de los padres se opone sin motivo aparente, simplemente por llevar la contraria. Esto demuestra una falta de responsabilidad y consideración hacia el bienestar de los hijos. No parece lógico que un juez tenga que decidir sobre cuestiones tan simples como la elección de actividades extracurriculares o clases de idiomas.

Es necesario fomentar la mediación y la negociación colaborativa como métodos alternativos para resolver estos desacuerdos. El informe muestra que la mediación es el método más valorado por las familias, pero aún existe desconfianza por parte de algunos padres y una preferencia por la resolución judicial. Esto demuestra la necesidad de educar y concienciar a los padres sobre los beneficios de la mediación y la importancia de resolver los conflictos de manera pacífica y sin recurrir a los tribunales.

Además, es preocupante la falta de servicios de mediación o de coordinación de parentalidad en los juzgados españoles. Estos servicios podrían desempeñar un papel fundamental en la resolución de los desacuerdos entre los padres y en la protección del bienestar de los hijos.

En resumen, es necesario promover una cultura de diálogo y colaboración entre los padres divorciados en el ejercicio de la patria potestad. Los desacuerdos sobre cuestiones cotidianas relacionadas con los hijos deben resolverse de manera efectiva y rápida, evitando la intervención del sistema judicial siempre que sea posible. La mediación y la negociación colaborativa deben ser opciones valoradas y utilizadas por las familias, con el fin de proteger el bienestar de los hijos y aliviar la carga de trabajo de los tribunales.

Redacción

Redacción

Nuestro equipo de redacción está compuesto por profesionales expertos en la materia.

Comentemos amistosamente

Apúntate a nuestra Newsletter

Te prometemos que sólo te contactaremos para temas relacionados con nuestro blog.