TRIBUNA DEL DERECHO

La Tribuna del Derecho

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Deseo aventurarme en un examen pormenorizado sobre la ubicación contractual del convenio arbitral en un supuesto concreto: la existencia de dos cláusulas contractuales de un mismo contrato en la que en una se contiene un convenio arbitral y en la siguiente una referencia a la jurisdicción de juzgados y tribunales con el mismo fin heterocompositivo. Pregunto: ¿son cláusulas contradictorias? ¿ambas cláusulas se complementan? Tomo la precaución de consultar la ponente ALFARO HOYS para el objeto que, a la postre, ahora me entretiene. Releída su ponencia, tengo para mí que, efectivamente, ésta se hace acreedora de fácil asunción.

Pero retrotraigámonos al episodio que la justifica. En la dicha ponencia no es posible hallar la confabulación de algunas de las plagas que pueden -y suelen- asolar una resolución judicial. Que la ponencia no se halla inmotivada (sustancialmente, al menos) eso se infiere del arracimado de palabras y términos con los que la ponente ALFARO HOYS, tras incidir en la posible antítesis entre “convenio arbitral” y “cláusula de sometimiento a la jurisdicción de juzgados y tribunales” -con el mismo fin heterocompositivo, se entiende- resuelve que aquella -la antitesis- no existe como tal. No existe contradicción. No. En modo alguno. Más bien, ambas cláusulas contractuales -convenio arbitral/cláusula de sometimiento a la jurisdicción de juzgados y tribunales- «se complementan -énfasis mío-, por cuanto en ésta última -la de sometimiento a la jurisdicción de juzgados y tribunales, se entiende- se dice que «no obstante -énfasis, de nuevo, mío- el procedimiento arbitral establecido en la estipulación anterior… se someten las partes con fuero propio a la jurisdicción y competencia de los Juzgados y Tribunales de Madrid»» [Mª J. Alfaro Hoys, SAPM de 2 de febrero de 2007, en RVDPA, 2, 2008, § 396. Se puede consultar en la web: www.leyprocesal.es, en la Sección: Base de datos de jurisprudencia procesal].

Y no deseo despachar la cuestión sin que se añada alguna que otra palabra aclaratoria. Y siendo así, -porque de ese modo lo deseo- sí que hay modo de enterarse.

Cierto es que, renglones antes, la susodicha ponente invoca la complementariedad existente entre convenio arbitral/cláusula de sometimiento a la jurisdicción de juzgados y tribunales. Pero, ¿aporta la mencionada doctrina alguna luz? Si. Rotundamente si. Más todavía, al fundar en ella su resolución, la ponente ALFARO HOYS no incurre, a mi modo de ver, en una incongruencia por lo que procuraré exprimir este aspecto que pide una gestación algo morosa.

Quien se haya siquiera asomado a cualquier lección de introducción al Derecho que verse sobre las antinomias, de sobra sabrá que las contradicciones son de varias clases. Destacan dos: las lógico-lingüísticas y las empíricas. Las primeras, que implican una incompatibilidad de tipo lógico, se detectan atendiendo a las reglas semánticas del lenguaje en el que se formulan los enunciados (por ej. un marciano que manejara el español, aun ignorando absolutamente todo del planeta Tierra, enseguida advertiría la contradicción que entraña afirmar simultáneamente que “Madrid tiene más habitantes que Cuenca” y que “Madrid tiene menos habitantes que Cuenca”. Las segundas, que suponen un agravio a la realidad empírica pero no a la gramática, se descubren merced no al conocimiento lingüístico pertinente sino al del funcionamiento de las cosas extralingüísticas (por ej. el marciano de antes, por mucho que dominara el español, no lograría captar la contradicción que encierra decir, por un lado, “durante todo el día de ayer llovió sobre Madrid” y, de seguido, añadir “durante todo ese día estuvo seco el césped del parque de El Retiro, por la sencilla razón de que a lo peor no sabe que la lluvia moja y desconoce que el parque de El Retiro está en el corazón de Madrid y que su césped se halla a cielo abierto).

Provisto de esta básica distinción, ahora toca ver en cuál de los dos tipos de contradicción se encuadraría la supuesta antitesis proclamada entre convenio arbitral/cláusula de sometimiento a la jurisdicción de juzgados y tribunales.

Ateniéndonos al itinerario contractual del caso, quedamos advertidos de que la misma -la supuesta antitesis, se entiende- no precisa reformularse atendiendo al mero contexto lingüístico. A ver. Comparando ambas locuciones -convenio arbitral/cláusula de sometimiento a la jurisdicción de juzgados y tribunales- a través del monóculo estrictamente lingüístico, se entrevé -es verdad- alguna contradicción. Es como evidenciar la repelencia -puramente gramatical, se entiende- de dos medios heterocompositivos que se excluyen. Lo diré. O acudimos al arbitraje. O acudimos a la jurisdicción de los juzgados y tribunales.

Evidentemente, eso no impide que -regresando ahora a la caracterización de la contradicción empírica- pudiera apreciarse no tanto la antitesis cuanto mejor aún la complementariedad aludidas renglones antes si estuviera fácticamente probado que, suscribir un convenio arbitral, es siempre idóneo para no rehuir el sometimiento a la jurisdicción de juzgados y tribunales. Ahora bien, corroborar o confutar semejante aserto sería cometido de la doctrina -la arbitral, se entiende-, nunca de los gramáticos o de los lógicos.

Y a lo que voy. Apoyándome en la explicación ofrecida, la ponente ALFARO HOYS concluye que «en el contrato de fecha 24 de julio de 2002 relativo a las condiciones de contratación de la obra, se pactó la «Cláusula XVIII.- Arbitraje» que indicaba que «cualquier divergencia que pueda surgir entre las partes respecto a la interpretación o cumplimiento de las estipulaciones que integran este contrato, será obligatoriamente sometida a arbitraje de equidad que se celebrará en Madrid». Por otro lado, es cierto que en la siguiente Cláusula XIX se hace referencia a la jurisdicción, pero esta cláusula no es contradictoria con la anterior, sino que ambas Cláusulas XVIII y XIX se complementan, por cuanto en ésta última se dice que «no obstante el procedimiento arbitral establecido en la estipulación anterior… se someten las partes con fuero propio a la jurisdicción y competencia de los Juzgados y Tribunales de Madrid»» énfasis mío- [Mª J. Alfaro Hoys, SAPM de 2 de febrero de 2007, en RVDPA, 2, 2008, § 396. Se puede consultar en la web: www.leyprocesal.es, en la Sección: Base de datos de jurisprudencia procesal].

¿De qué índole será esa presunta antitesis? ¿Acaso lingüística-conceptual? Puede que si. Ya lo he dicho renglones antes. Entonces, y tratándose de expresiones destinadas a describir la realidad factual, sólo cabe inferir -por exclusión- que no nos hallamos ante una contradicción empírica. No. Rotundamente no. Muy al contrario: en una complementariedad de justificación empírica.

Eso explica que me vea empujado a aportar una razón suplementaria (en realidad, la única de verdadero peso), cual es que, en la realidad empírica, es posible sostener el carácter manifiestamente complementario del convenio arbitral/cláusula de sometimiento a la jurisdicción de juzgados y tribunales.

Abreviaturas utilizadas: RVDPA: Revista Vasca de Derecho Procesal y Arbitraje; SAPM: Sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid. Para más información sobre la Corte Vasca de Arbitraje en la web. www.leyprocesal.com

*FOTO: Antonio María Lorca Navarrete, Catedrático de Derecho Procesal y de Derecho de Arbitraje de la Universidad del País Vasco Presidente (h.) de la Corte Vasca de Arbitraje.

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