La reciente sentencia del Tribunal General de la Unión Europea a favor de la farmacéutica española Cofares, en su oposición al registro de la marca protegida ‘Heakthily’ por parte del laboratorio estadounidense Unilab, ha sido un paso importante en la protección de los derechos de propiedad intelectual en la Unión Europea. Sin embargo, también plantea preguntas sobre la forma en que se toman estas decisiones y la falta de consideración por parte de la EUIPO hacia el público objetivo y su conocimiento de los idiomas extranjeros.

En primer lugar, es positivo que la Justicia europea haya respaldado la decisión de la EUIPO de negar el registro de la marca ‘Heakthily’. La similitud gráfica y fonética entre esta marca y la marca existente ‘Healthies’ de Cofares es lo suficientemente relevante como para que exista un riesgo de confusión entre los consumidores del sector. Esto demuestra que la protección de los derechos de propiedad intelectual es fundamental para garantizar la competencia justa en el mercado.

Sin embargo, la sentencia también plantea preocupaciones sobre la falta de consideración por parte de la EUIPO hacia el público objetivo y su conocimiento de los idiomas extranjeros. La EUIPO consideró que el término inglés «health» carece de significado para el público húngaro, italiano y español, lo que implica que no es descriptivo de los productos y servicios en cuestión. Esta afirmación es cuestionable y muestra una falta de comprensión de la realidad lingüística y cultural de la Unión Europea.

Es importante recordar que la Unión Europea es un espacio multicultural y multilingüe, donde las personas tienen diferentes niveles de conocimiento de los idiomas extranjeros. No se puede asumir que todos los consumidores tengan un conocimiento suficiente del inglés para entender el significado de un término como «health». Es responsabilidad de la EUIPO considerar la diversidad lingüística y cultural de la Unión Europea al tomar decisiones sobre el registro de marcas.

Además, la falta de consideración por parte de la EUIPO hacia el público objetivo también plantea preguntas sobre la equidad en el sistema de registro de marcas. ¿Es justo que una empresa extranjera pueda registrar una marca en la Unión Europea sin tener en cuenta el conocimiento y la comprensión del público objetivo? Esta falta de equidad podría socavar la competencia justa en el mercado y favorecer a las grandes empresas con recursos para registrar marcas en múltiples países.

En conclusión, la reciente sentencia del Tribunal General de la Unión Europea a favor de Cofares es un paso importante en la protección de los derechos de propiedad intelectual en la Unión Europea. Sin embargo, también plantea preocupaciones sobre la falta de consideración por parte de la EUIPO hacia el público objetivo y su conocimiento de los idiomas extranjeros. Es fundamental que la EUIPO considere la diversidad lingüística y cultural de la Unión Europea al tomar decisiones sobre el registro de marcas para garantizar la competencia justa en el mercado.