La decisión del juez de la Audiencia Nacional de prorrogar la investigación sobre la presunta responsabilidad de la cúpula de ETA en el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco es acertada y necesaria. Terminar la investigación en este momento sería prematuro, ya que aún quedan diligencias pendientes por realizar.

El juez ha decidido tomar declaración a los ex jefes de ETA María Soledad Iparraguirre, José Javier Arizkuren Ruiz e Ignacio Miguel Gracia Arregui, lo cual es fundamental para esclarecer su posible participación en estos hechos. Además, se espera la autorización de Francia para investigar a ‘Anboto’ por este caso.

El artículo destaca que tanto la Fiscalía como las acusaciones ejercidas por el PP, AVT, Dignidad y Justicia, Fundación Villacisneros y Marimar Blanco han solicitado la prórroga de la investigación. Esto demuestra que ninguna de las partes se opone a continuar con las pesquisas, lo cual refuerza la idea de que es prematuro cerrar la investigación en este momento.

Es importante tener en cuenta la complejidad de los hechos investigados y la naturaleza de las diligencias de investigación que aún no han sido practicadas. Es razonable esperar que de la realización de estas diligencias puedan surgir nuevas líneas de investigación y la necesidad de realizar más actuaciones.

La reapertura de las pesquisas en este caso es necesaria para depurar responsabilidades más allá de los autores materiales del crimen. El objetivo es esclarecer la presunta participación de la cúpula de ETA en estos hechos, por lo que es fundamental contar con todas las pruebas y testimonios necesarios.

En conclusión, la prórroga de la investigación sobre el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco es una decisión acertada. Terminar la investigación en este momento sería prematuro y podría cercenar el derecho de defensa de los investigados. Es necesario realizar todas las diligencias pendientes para garantizar un proceso justo y esclarecer todos los aspectos de este terrible crimen.