Artículo de opinión: La urgente necesidad de cambiar el modelo agroindustrial en España

La sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE) sobre el incumplimiento de la directiva europea relativa a la protección de las aguas contra la contaminación por nitratos procedentes de la agricultura y la ganadería pone de manifiesto la grave situación en la que se encuentra el agua en nuestro país. Ante esta situación, Greenpeace reclama al Gobierno que tome medidas urgentes y contundentes para cambiar el modelo agroindustrial que está envenenando nuestras fuentes de agua.

El modelo agroindustrial actual, caracterizado por un crecimiento desmesurado y descontrolado de la ganadería intensiva y el uso masivo de fertilizantes sintéticos en la agricultura industrial, es el principal responsable de la contaminación por nitratos en nuestras aguas. Esta situación no solo pone en riesgo la salud de las personas, sino también la viabilidad de nuestras reservas de agua en un contexto de sequía cada vez más frecuente.

Es necesario que el Gobierno tome medidas valientes y contundentes para frenar esta contaminación. Greenpeace propone tres acciones fundamentales: no conceder nuevas autorizaciones a exportaciones de ganadería intensiva ni ampliar las existentes, reducir un 50% la cabaña ganadera en intensivo progresivamente hasta 2030 y disminuir el uso de fertilizantes, especialmente en los regadíos intensivos.

La gravedad de la situación se refleja en las cifras presentadas por el Ejecutivo a la Comisión Europea, que muestran un aumento del 51,5% en la contaminación media de nitratos en aguas subterráneas durante el periodo 2016-2019. Comunidades autónomas como Galicia, Castilla y León y la Región de Murcia registraron aumentos superiores a la media. Estas cifras son confirmadas por la iniciativa Red Ciudadana de Vigilancia de Nitratos de Greenpeace, que reveló que el 54% de las mediciones en aguas subterráneas presentaban contaminación por nitratos en 2021, aumentando al 58% en 2022.

La mitad de nuestras masas de agua están contaminadas por nitratos, lo que provoca cortes en el suministro de agua potable en muchos pueblos. Es especialmente preocupante la contaminación de las aguas subterráneas, que son nuestras reservas del futuro y que están sufriendo un deterioro acelerado. Si no se toman medidas urgentes, España se arriesga a recibir una multa millonaria que pagaríamos todos los ciudadanos, en lugar de aquellos que están contaminando el agua para su propio beneficio.

Es hora de que el Gobierno actúe de manera decidida y contundente para cambiar el modelo agroindustrial actual. No podemos permitir que se siga envenenando nuestras aguas y poniendo en riesgo nuestra salud y nuestro futuro. Es responsabilidad del Gobierno proteger nuestros recursos naturales y garantizar un desarrollo sostenible en el sector agrícola y ganadero. El momento de actuar es ahora, antes de que sea demasiado tarde.