La noticia presenta la opinión de dos peritos del Banco de España que ratifican que la ampliación de capital del Banco Popular en 2012 fue una «buena inversión», a pesar de la rentabilidad obtenida por cada uno de los accionistas. Según estos peritos, la revalorización de las acciones en los años posteriores demuestra el éxito de la operación.

Sin embargo, es importante analizar esta afirmación desde una perspectiva crítica. La revalorización de las acciones no es necesariamente indicativo de una buena inversión. En ocasiones, las acciones pueden experimentar un aumento en su valor debido a factores externos o a manipulaciones del mercado, lo cual no refleja necesariamente la salud financiera de la empresa o la calidad de la inversión realizada.

Además, es relevante señalar que esta ampliación de capital se llevó a cabo en un contexto de grave crisis económica mundial, lo cual puede haber influido en la toma de decisiones y en la necesidad de cumplir con los requerimientos establecidos por el Estado. La presión por parte de los reguladores y la necesidad de obtener recursos propios adicionales pueden haber llevado a tomar decisiones que no necesariamente fueron las mejores para los accionistas.

Asimismo, es importante mencionar que la Fiscalía Anticorrupción consideró que la ampliación de capital se hizo conforme a la legislación vigente y fue sometida a los controles pertinentes. Sin embargo, esto no descarta la posibilidad de que existieran irregularidades o falta de transparencia en la operación.

En conclusión, es necesario analizar de manera crítica la afirmación de que la ampliación de capital del Banco Popular en 2012 fue una buena inversión. La revalorización de las acciones no es necesariamente indicativa de una inversión exitosa, y es importante considerar el contexto en el que se llevó a cabo la operación. Además, es fundamental investigar si existieron irregularidades o falta de transparencia en el proceso.