La decisión del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz de dejar sin efecto la orden de bloquear la aplicación de mensajería instantánea Telegram es acertada y justificada. La medida de bloqueo, autorizada por el propio juez y posteriormente revocada, hubiera supuesto un claro perjuicio para los millones de usuarios que utilizan la plataforma de forma legítima.

El juez argumenta que el bloqueo de Telegram tendría un impacto económico en aquellas empresas y sociedades que utilizan la aplicación como un canal fiable y seguro de comunicación. Además, señala que algunos grupos, organizaciones y entidades podrían ver afectados sus mecanismos y procesos organizativos al privarles de un canal de comunicación rápido y de gran alcance.

Es importante destacar que el juez reconoce que Telegram también es utilizada para actividades delictivas, pero recalca que la medida de bloqueo no se trata de limitar la libertad de expresión o información, sino de determinar si es o no proporcional. En este caso, el juez considera que la medida sería excesiva y desproporcionada.

El magistrado hace hincapié en que muchos usuarios utilizan Telegram por los beneficios que ofrece en comparación con otras plataformas, y que esta elección se ampara en una supuesta privacidad. Sin embargo, también advierte que el intercambio de datos personales entre los usuarios de la aplicación puede suponer una cesión de derechos fundamentales a cambio de esa privacidad.

Además, el juez señala que el uso de una red VPN o un proxy permitiría a los usuarios eludir el bloqueo y seguir utilizando Telegram. Esto demuestra que la medida no sería idónea, ya que no lograría su objetivo de detener la reiteración de los hechos denunciados.

El juez también hace referencia a la necesidad de que plataformas como Telegram establezcan puntos de contacto para autoridades y usuarios, y cumplan con ciertas reglas en relación a la protección de derechos fundamentales y la seguridad pública. Se espera que Telegram y otras grandes plataformas respondan a estos requerimientos de información.

En resumen, la decisión del juez Santiago Pedraz de dejar sin efecto la orden de bloqueo de Telegram es acertada y protege los derechos de los millones de usuarios que utilizan la plataforma de forma legítima. La medida de bloqueo no sería proporcional ni idónea, y existen alternativas para eludirla. Es necesario que las plataformas cumplan con ciertas reglas y requisitos en relación a la protección de derechos fundamentales y la seguridad pública.