En base a la noticia presentada, me gustaría expresar mi opinión crítica sobre el caso. Aunque no tengo todos los detalles y argumentos presentados en el auto del juez Pedraz, puedo hacer algunas observaciones sobre la situación.

En primer lugar, es importante destacar que el ex secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, ha intentado anular la causa contra la cúpula de Interior con el PP por presuntas investigaciones prospectivas y ajenas al control judicial sobre los cargos de Podemos. Esta acción por parte de Martínez muestra una clara intención de evitar que se investiguen posibles irregularidades en el Ministerio del Interior durante su mandato.

Sin embargo, el juez Pedraz ha rechazado este intento y ha admitido a trámite de forma parcial la querella presentada por Podemos. Esto demuestra que hay suficientes indicios para considerar que puede haber delitos de organización criminal, apoderamiento y revelación de secretos, prevaricación administrativa y falsedad documental, entre otros.

Es importante tener en cuenta que la defensa de Martínez ha alegado que la querella se basa en medios de prueba ilícitos, refiriéndose a los chats extraídos del teléfono del ex secretario de Seguridad. Sin embargo, el juez Pedraz ha señalado que esta alegación debe ser acreditada en autos, es decir, presentando las resoluciones judiciales que demuestren que los medios de prueba son ilícitos. Hasta que esto no se demuestre, la querella sigue su curso.

En cuanto a la petición de deducción de testimonio de particulares, el juez ha dejado claro que no puede ser atendida y que Martínez debe solicitarla en el marco del procedimiento donde se obtuvo la prueba. Esto demuestra que el juez está siguiendo los procedimientos legales correspondientes y no está permitiendo que se manipule el proceso.

Es importante destacar que la querella presentada por Podemos señala ocho actuaciones específicas que habrían sido realizadas por la cúpula de Interior con el objetivo de filtrar información falsa y desprestigiar a la formación política. Estas actuaciones van desde la investigación al líder de Podemos, Pablo Iglesias, hasta la manipulación de documentos o registros policiales internos. Si estas acusaciones son ciertas, sería un grave atentado contra la democracia y el Estado de Derecho.

En conclusión, aunque no tengo todos los detalles y argumentos presentados en el auto del juez Pedraz, considero que es importante que se lleve a cabo una investigación exhaustiva sobre las presuntas irregularidades en el Ministerio del Interior durante el mandato de Francisco Martínez. Si se demuestran los delitos denunciados por Podemos, sería un indicio grave de corrupción en las instituciones del Estado y una violación de los principios fundamentales de la democracia. Es necesario que se haga justicia y se garantice la transparencia y el respeto a la ley en todos los niveles del gobierno.