La noticia presentada plantea la citación de dos agentes de policía como perjudicados en la causa sobre ‘Tsunami Democràtic’. Estos agentes sufrieron heridas de gravedad durante los disturbios que tuvieron lugar en Barcelona el 18 de octubre de 2019, tras la sentencia del procés. El juez de la Audiencia Nacional ha acordado recibir declaración a los agentes en calidad de perjudicados.

Este hecho plantea una serie de cuestionamientos sobre el sistema judicial y el tratamiento de la violencia en el contexto de las protestas. En primer lugar, resulta preocupante que estos agentes hayan sufrido heridas de gravedad en el ejercicio de su deber de mantener el orden y la seguridad pública. Estas lesiones demuestran el nivel de violencia al que se enfrentaron y la peligrosidad de los disturbios.

Sin embargo, lo que resulta aún más preocupante es la existencia de grupos radicales que utilizan técnicas de combate similares al terrorismo callejero. Estos grupos, encapuchados y embozados, lanzan objetos contundentes con capacidad lesiva, incluyendo botellas con líquido corrosivo. Esta forma de violencia no solo pone en peligro la integridad física de los agentes de policía, sino también la de los manifestantes pacíficos y cualquier persona que se encuentre en el lugar de los disturbios.

Es necesario que las autoridades competentes investiguen y juzguen a los responsables de estos actos de violencia. La impunidad no puede ser tolerada en una sociedad democrática que busca preservar el estado de derecho. Los grupos radicales que utilizan la violencia como medio de protesta deben ser identificados y llevados ante la justicia.

Por otro lado, es necesario analizar las medidas de seguridad que se tomaron durante estos disturbios. Si bien es cierto que las protestas son un derecho fundamental en una democracia, la violencia no debe ser tolerada. Las fuerzas de seguridad deben contar con los recursos necesarios para hacer frente a situaciones de violencia y garantizar la seguridad de todos los ciudadanos. En este sentido, es importante revisar los protocolos y las estrategias utilizadas para controlar este tipo de situaciones, con el fin de evitar que se repitan hechos similares en el futuro.

En conclusión, la citación de los agentes de policía como perjudicados en la causa sobre ‘Tsunami Democràtic’ pone de manifiesto la necesidad de abordar la violencia en las protestas y garantizar la seguridad de todos los ciudadanos. La impunidad no puede ser tolerada y es responsabilidad de las autoridades competentes investigar y juzgar a los responsables de estos actos violentos. Asimismo, es necesario revisar las medidas de seguridad y los protocolos utilizados para hacer frente a situaciones de violencia durante las protestas. Solo así podremos construir una sociedad justa y pacífica.