El auge del uso de la zona rural cómo segunda vivienda

La situación vivida actualmente en el mundo hizo patente la necesidad de contar con espacios amplios. Esto no solamente es cierto con respecto a las áreas de trabajo, como las oficinas, sino también aplica a los inmuebles utilizados como viviendas. En este contexto, surgió el auge del uso de la zona rural como segunda vivienda porque este entorno ofrece las características ideales para hacer frente con éxito a la pandemias, como se ha hecho patente.

Sin embargo, con el paso del tiempo se ha evidenciado que las residencias urbanas aún juegan un papel importante en nuestras vidas. Por ese motivo, no es habitual que se elija la zona rural para adquirir la vivienda principal. En vista de esto, es notable que las viviendas en zonas rurales son atractivas precisamente porque no cuentan con las características habituales de las zonas urbanas, como veremos a continuación.

Características más valoradas de la zona rural como segunda vivienda

A diferencia de la infraestructura urbana, las zonas rurales se caracterizan por ofrecer un ambiente más tranquilo a sus habitantes. Esto significa que hay menos fuentes de ruido, contaminación y otros aspectos negativos característicos de las grandes ciudades. Por lo tanto, se convierten en un escaparate del bullicio citadino. Así, proporciona el ambiente propicio para reducir el estrés, convirtiendo a las regiones rurales en el mejor lugar para pasar los fines de semana y los periodos vacacionales.

Una razón adicional por la que ha surgido el auge de la zona rural como segunda vivienda es por el coste de los inmuebles. Como es lógico pensar, al contar con una infraestructura menor, las localidades requieren de menos ingresos económicos para funcionar adecuadamente. Esto se traduce en una reducción considerable en el coste de los servicios habituales. Incluso, los servicios profesionales son considerablemente más económicos. Por eso, si necesitas contratar a un especialista para una reparación será habitualmente más barato. Entre otras cosas, todo esto contribuye a que sea muy económico mantener una vivienda rural.

Aspectos a considerar

Si estás pensando en adquirir un inmueble en una zona rural para utilizarlo como segunda vivienda, debes considerar algunos aspectos importantes. En primer lugar, es un hecho que la oferta de viviendas rurales es menor, por lo que tendrás menos opciones entre las que escoger. Aunque esto podría parecer un problema, en realidad no supone un gran contratiempo. En realidad, aunque es cierto que la oferta es menor, también la demanda de este tipo de viviendas es mínima. Por lo tanto, lo más común es que haya más ofertas a un mejor precio en zonas rurales que en los enclaves urbanos.

Un aspecto adicional se relaciona con la financiación bancaria, si es que piensas usar algún préstamo o hipoteca. Según mencionan los expertos, los bancos consideran una operación de mayor riesgo la compra de una vivienda en zonas rurales. Por eso, normalmente piden que los compradores posean un porcentaje mayor del coste real del inmueble, aproximadamente un 30%. Nuevamente, esto no debería ser un problema mayor, especialmente porque el coste de las viviendas en esos lugares es considerablemente más económico. Por lo tanto, en realidad es más fácil que el comprador tenga el porcentaje económico del valor requerido por el banco.

En cualquier caso, las dificultades relacionadas con este tipo de inmuebles no tienen por qué ser mayores que cuándo se compra una vivienda en la ciudad. Ciertamente tiene sus retos, y aspectos tanto positivos como negativos; como ocurre en cualquier lugar, sin importar en donde se ubique la vivienda que se desea adquirir. 
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Redacción

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