El sector pesquero español, representado por la Confederación Española de Pesca (Cepesca), ha expresado su respeto hacia cualquier decisión que tome el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) en relación al acuerdo pesquero entre la Unión Europea y Marruecos. Sin embargo, advierte sobre el impacto significativo que tendría la anulación definitiva de este acuerdo en la flota española y de la UE.
Es importante destacar que la actividad pesquera en el marco de los acuerdos entre la UE y Marruecos ha sido fundamental para la utilización sostenible de diversas especies, como el boquerón, la sardina, el jurel, la merluza, los cefalópodos y el atún. Estas pesquerías han permitido llevar millones de comidas al día a España, la UE, África y otros lugares, especialmente donde existe una mayor demanda de alimentos saludables y asequibles.
Si bien el final del acuerdo de pesca entre la UE y Marruecos no afectaría a un gran número de barcos de la flota española, ya que en el último protocolo solo se han utilizado alrededor de una veintena de licencias de las 92 posibles, sí representaría un gran problema para flotas con pocas alternativas, como la flota española de cerco o palangre de fondo, principalmente con base en los puertos andaluces de Barbate, Conil o Tarifa.
El secretario general de Cepesca, Javier Garat, ha destacado que la posible anulación definitiva del acuerdo representaría otro golpe significativo en medio de unas circunstancias ya complicadas para las empresas y los marineros de las flotas andaluza, gallega, vasca y canaria que han faenado en esas aguas. Además, supondría una nueva restricción a la actividad pesquera de la flota nacional, que en los últimos meses ha sufrido numerosos cierres de caladeros.
Esta situación evidencia la vulnerabilidad de la flota española y de la UE frente a decisiones que pueden afectar su actividad pesquera de manera significativa. Es necesario buscar alternativas y diversificar las fuentes de pesca para evitar depender de acuerdos que puedan ser anulados en cualquier momento.
Asimismo, es importante destacar que la gestión eficaz de las actividades pesqueras de acuerdo con las normas de sostenibilidad comunitarias es fundamental para garantizar un equilibrio entre la explotación de los recursos marinos y su conservación a largo plazo. La anulación de acuerdos pesqueros puede poner en riesgo esta gestión y dificultar la implementación de medidas para la protección de las especies y los ecosistemas marinos.
En conclusión, la posible anulación definitiva del acuerdo pesquero entre la UE y Marruecos representa un desafío para la flota española y de la UE, especialmente para aquellas flotas con pocas alternativas. Es necesario buscar soluciones a largo plazo que permitan garantizar la sostenibilidad de la actividad pesquera y reducir la dependencia de acuerdos que pueden ser revocados en cualquier momento.

