La noticia sobre la postura de la Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas y Hortalizas (Fepex) respecto a la opinión de la abogada general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) es motivo de preocupación y crítica.

En primer lugar, es preocupante que Fepex no comparta la opinión de la abogada general del TJUE en relación a la anulación parcial del acuerdo de asociación de la UE con Marruecos. Esta sentencia del Tribunal de la UE buscaba garantizar que las ventajas arancelarias no se apliquen a las producciones del Sáhara, lo cual es un asunto de justicia y respeto al derecho internacional.

Resulta incomprensible que Fepex defienda la continuidad de las ventajas arancelarias para las producciones del Sáhara, ya que esto implica una violación directa del derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui y una legitimación de la ocupación ilegal del territorio por parte de Marruecos. Además, esta postura va en contra de los principios de justicia y solidaridad que deberían regir las relaciones comerciales internacionales.

Por otro lado, es positivo que Fepex esté de acuerdo en la obligatoriedad de indicar el origen Sahara Occidental en los productos procedentes de esa región. Esto es fundamental para garantizar la transparencia en las prácticas comerciales y para que los consumidores puedan tomar decisiones informadas. Sin embargo, es contradictorio que Fepex defienda esta medida mientras apoya la continuidad de las ventajas arancelarias para las producciones del Sáhara, ya que esto podría generar confusión y engaño en los consumidores.

Es necesario destacar que las medidas de salvaguardia incluidas en el artículo 7 del Protocolo 1 del Acuerdo de Asociación de la UE con Marruecos son insuficientes para proteger los intereses de los productores españoles. Estas medidas solo pueden aplicarse en caso de perturbaciones graves en los mercados o perjuicios graves para el sector productivo, lo cual deja un margen amplio para que continúen las prácticas desleales por parte de Marruecos.

Finalmente, es preocupante el crecimiento exponencial de las exportaciones de frutas y hortalizas de Marruecos a la UE y a España en los últimos cinco años. Este aumento pone en peligro la viabilidad de los productores españoles, que se enfrentan a una competencia desleal y a la pérdida de mercado.

En conclusión, la postura de Fepex respecto a la opinión de la abogada general del TJUE es criticable y contraria a los principios de justicia y respeto al derecho internacional. Es necesario que se tomen medidas más contundentes para proteger los intereses de los productores españoles y para garantizar un comercio justo y transparente.