Cómo afecta un ERE al trabajador

despido

Un ERE (Expediente de Regulación de Empleo) es el proceso de terminar una relación laboral en determinadas circunstancias, protegiendo los derechos de los trabajadores. Con esa idea en mente, a continuación veremos qué es y cómo afecta un ERE al trabajador.

Qué es un ERE

Básicamente, existen tres tipos de ERE en función de las medidas que quiera adoptar la empresa. Uno de estos es el denominado ERE de extinción, el cual supone la rescisión definitiva del contrato laboral entre la empresa y los trabajadores implicados. A este tipo de ERE normalmente se le llama despido colectivo, pues implica a varios empleados.

También se encuentra el ERE de suspensión. Como su nombre lo indica, la empresa da por terminada temporalmente la relación laboral con los trabajadores afectados. Por último, está el ERE de reducción, en el que la empresa acorta la jornada laboral de los empleados. Cabe destacar que cuando se trata de medidas  temporales se trata de un ERTE, mientras que el ERE hace referencia a medidas permanentes o, por lo menos, indefinidas.

¿Cómo protege la ley al trabajador ante un ERE? 

La ley es muy clara en este ámbito. Los empleados tienen derecho a una indemnización por despido adecuada. Además, el ERE también es un mecanismo contra el que se puede apelar. En cuanto a la indemnización, se debe prever que se paguen 20 días por año trabajado, hasta un máximo de 12 meses de salario. 

¿Quién da inicio a un ERE? Invariablemente, para que sea considerado como ERE, será la empresa quien inicie el proceso. Este comienza con un período de consulta enviando una carta al representante legal del trabajador. Entonces, deberá constituirse un órgano de representación del personal. También se debe informar a la autoridad laboral responsable del inicio del plazo de consulta. Al final de este período, la autoridad laboral será informada de los resultados de las consultas. 

Lo anterior significa que el empleador comunicará el inicio del período de audiencia al representante legal de los trabajadores. A la notificación se acompañarán todos los documentos necesarios para acreditar el motivo por el que se inicia un ERE. Con respecto al período de consulta, puede tardar hasta un máximo de 30 días naturales, esto es, un mes después de entregado el comunicado inicial. Independientemente del tiempo transcurrido, se puede considerar que este plazo ha expirado si existe un acuerdo entre las partes. Ocurre lo mismo en caso que sea claro que tal acuerdo no será posible. 

En cualquier caso, tanto la empresa como los representantes legales deben negociar en base al principio de buena fe. Una vez finalizada la negociación colectiva, el empleador deberá comunicar el resultado a la autoridad competente. 

Como mencionamos anteriormente, ante un caso de ERE, el trabajador tiene derecho a recibir una indemnización por terminación del contrato de empleo. Sin embargo, este no es el único beneficio al que tiene derecho. También debe recibir la prestación sin importar que se trate de despido o tras una reducción de la jornada laboral. Esto incluye las cotizaciones sociales por jubilación, incapacidad temporal, reducción permanente del trabajo, asistencia sanitaria, parto, paternidad o cualquier otra a la que se tenga derecho. La duración de las prestaciones se basa en las cotizaciones antes del inicio del ERE. Entonces, en caso de rescisión de contrato o reducción de jornada, la duración de las indemnizaciones dependerá de la duración de la medida. En cualquier caso, el monto total de la asignación diaria no contributiva se debe basar en la base legal. 

Debido a todos los detalles implicados, siempre es recomendable contar con la asesoría legal de un abogado experto en derecho laboral ante la ejecución de un ERE.

Redacción

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