Por Eva Martín, socia fundadora del bufete Proverite Abogados y usuaria de ViadeoA lo largo de mis años como profesional del Derecho, siempre he tenido muy en cuenta el valor del marketing pero n había tenido la necesidad de hacer uso de él, hasta que me decidí a fundar junto a otra socia nuestro propio bufete de abogados, Proverite Abogados. Como bien sabe todo emprendedor, los comienzos son muy duros, y empezaba lo más difícil: la captación de clientes.`p>
En el mundo de la abogacía, la entrada de los grandes bufetes internacionales en España y la gran competencia que existe en el sector han provocado la creación de nuevas estrategias para poder diferenciarnos del resto. De modo que, lo que hasta hace muy poco no se nos había planteado, la aplicación del marketing, se impone en nuestro sector a marchas forzadas. El marketing emerge así como herramienta para responder a las necesidades más específicas de los clientes. Hay que tener claro que un despacho de abogados no deja de ser una empresa que se estructura como tal y por tanto debe instaurar estrategias para captar clientes.
Actualmente, los abogados estamos evolucionando y cada vez más necesitamos instrumentos de comunicación que nos permitan tener una presencia clara y directa con el cliente y para ello, debemos tener claro hacia dónde dirigirnos identificando y segmentando una demanda que habrá que responder.
El denominado “boca a boca” continúa siendo importante pero no es suficiente. Por esta razón, cuando en nuestro despacho nos planteamos qué estrategias desarrollar para darnos a conocer, entendimos que debíamos innovar y encontrar un canal que no supusiera un gran coste pero sí nos permitiera adquirir notoriedad y alcanzar un número importante de posibles clientes. Pero ¿dónde? y ¿cómo hacerlo?. Nos dispusimos a hacer un estudio de mercado enumerando la infinidad de medios de comunicación donde insertar publicidad, tanto de los diferentes sectores a los que debíamos llegar como aquellos medios de difusión gratuita o de pago, sobre papel y online. Éramos conscientes de que los medios de comunicación de gran tirada que llegaban a miles de personas no nos los podíamos permitir, no facturábamos mucho puesto que estábamos empezando.
En este proceso de búsqueda de una publicidad al alcance de un despacho pequeño que se iniciaba en el sector, y que pudiera llegar a potenciales clientes, empleamos gran parte de nuestro tiempo. Navegamos por Internet hasta dar con Viadeo una red de contactos profesionales.
Una vez registrada, entré en el mundo virtual de las redes de networking. Hasta entonces, conocía de la existencia de las redes sociales enfocadas a entablar amistades y compartir aficiones, música y fotos, no tenía referencias del networking profesional.
Me interesé por ello, y me encontré con la definición que hace la Wikipedia sobre las redes sociales: “Una red social es una estructura social que se puede representar en forma de uno o varios grafos, un grafo en el cual los nodos representan individuos (a veces denominados actores) y las aristas relaciones entre ellos. El contenido de esas relaciones debe ser definido por el investigador y puede ser cualquier relación, desde amistad a número de llamadas de teléfono o asistencia a las mismas películas”.
Resumiendo, una red social es tu ‘red de contactos’, mientras que el networking consiste en desarrollar nuestra propia red de contactos profesionales y personales. Nos permite acceder a personas que nos interesan o nos pueden interesar desde el punto de vista profesional, pero que no conocemos. En definitiva, una excelente ayuda para poder captar clientes, establecer relaciones de negocio, realizar colaboraciones y entablar alianzas profesionales. Publicidad, marketing y el denominado “boca a boca” todo en uno.
Una vez se entra en contacto directo con un usuario, podemos ver qué otros contactos forman parte de la red social del conocido y añadirlos como nuevos contactos; así se va tejiendo una red profesional según nuestros propios intereses profesionales y perspe |