27.8.08

Violadores

Y el violador volvió a hacer lo único que sabe: violar. Un nuevo caso de un preso que cumple su corta condena por violación y sale a la calle, momento que aprovecha para volver a consumar nuevas violaciones. La hipocresía invade nuestra sociedad, incapaz de llamar a las cosas por su nombre por miedo a ser tachado de radical. ¿Pero es acaso extremista el tratar de defender a las niñas de 8 años del violador? ¿Es extremista querer apartar a aquellos que van a seguir violando de nuestras calles? En absoluto. Radical es, al contrario, el que se empeña en colocarse junto al delincuente en lugar de junto a la víctima. Necesitamos penas más duras para luchar contra este tipo de delitos, por el bien de todos.